Cada vez más empresas están evolucionando su estrategia de formación hacia un enfoque más útil y estratégico: gestionar la formación desde las competencias.
Porque hoy ya no basta con saber qué cursos realiza una persona, sino también qué capacidades está desarrollando con ellos.
Vincular las acciones formativas con competencias concretas permite convertir el plan de formación en una herramienta real para el desarrollo del talento, la empleabilidad interna y la alineación con los objetivos de la organización.
Porque la verdadera pregunta ya no es solo qué formación realiza una persona, sino también:
¿qué capacidades está desarrollando con ella?
¿qué competencias estamos potenciando como organización?
¿cómo conectamos el aprendizaje con el desempeño, la movilidad interna o la evolución profesional?
Trabajar la formación desde un enfoque competencial permite dar respuesta a todas estas cuestiones y convertir el plan formativo en una herramienta real de desarrollo del talento.
Alinear la formación con la estrategia de la empresa
Las competencias son el puente entre el aprendizaje y las necesidades reales del negocio.
Si una organización quiere impulsar, por ejemplo, el liderazgo, la orientación al cliente, la comunicación, la digitalización o la gestión del cambio, debe poder traducir esos objetivos en formación concreta.
Medir mejor el impacto
No solo sabemos qué cursos se han realizado, sino qué competencias se han trabajado, qué colectivos las han desarrollado y qué itinerarios tienen más peso dentro de la estrategia de talento.
Facilitar itinerarios y planes de desarrollo
Relacionar formación y competencias permite construir rutas de aprendizaje más coherentes, asociadas a puestos, funciones, niveles o planes de carrera.
Mejorar la trazabilidad de la formación
Uno de los grandes retos en la gestión formativa es disponer de información útil y explotable. Si cada acción formativa está ligada a competencias, el análisis posterior gana muchísimo valor.
Las empresas gestionar la formación con una visión principalmente operativa:
¡Todo eso sigue siendo necesario, por supuesto!
Pero hoy las organizaciones necesitan ir un paso más allá.
El enfoque competencial permite responder preguntas mucho más potentes, como:
¿Qué competencias estamos impulsando más este año?
¿Qué formaciones están relacionadas con liderazgo, compliance, digitalización o habilidades de pensamiento crítico?
¿Qué empleados han trabajado determinadas competencias?
¿Qué gaps formativos podemos detectar en ciertos equipos o colectivos?
¿Cómo conectar formación, desempeño y desarrollo?
Y ahí es donde la tecnología se vuelve clave.
GIF, Software para la Gestión End to End de Planes de Formación, incorpora una nueva funcionalidad que permite gestionar una biblioteca e competencias y asignarlas a las acciones formativas:
Creación de una nueva competencia
Desde el módulo “Cualificaciones y competencias” accede al diccionario de competencias.
En el datagrid del diccionario puedes visualizar el listado de todas las competencias y crear nuevas. Además, puedes realizar búsquedas personalizadas mediante el sistema de filtro.
Al crear una nueva competencia puedes incluir información como código, código interno, denominación, tipo, subtipo y descripción.
El tipo y subtipo de competencia debe configurarse previamente desde el módulo de predefinidas del sistema.
Por último, desde el módulo de gestión de competencias puedes acceder a un informe con las acciones formativas que tienen competencias asociadas y realizar búsquedas y filtros por competencia, tipo o subtipo, facilitando el acceso a la información.
Este informe permite consultar la competencia y visualizar desde dentro los grupos formativos y empleados han realizado la formación y han adquirido la competencia.
En otras palabras, GIF ayuda a pasar de una gestión centrada solo en cursos a una visión más completa, orientada al desarrollo de capacidades dentro de la organización.
La nueva actualización de GIF no solo añade una nueva opción operativa, sino que responde a una necesidad muy concreta del mercado: hacer que la formación sea más trazable, más medible y más alineada con el desarrollo del talento.
Entre sus principales beneficios destacan:
Mayor alineación entre formación y estrategia
Permite diseñar planes formativos con un enfoque más conectado a las necesidades del negocio y a los objetivos de desarrollo.
Más orden y estructura en la gestión
Centraliza la información competencial y evita que este trabajo quede disperso en documentos externos.
Mejor análisis y explotación de datos
Facilita la consulta, el filtrado y el seguimiento de la información vinculada a competencias.
Más valor para RRHH y L&D
Convierte la gestión de la formación en una herramienta más útil para el desarrollo de personas, la identificación de necesidades y la toma de decisiones.
Base para futuros modelos de desarrollo
Supone un paso importante para aquellas empresas que quieran evolucionar hacia modelos de:
Trabajar por competencias permite precisamente eso:
dar más valor a la formación y convertirla en una herramienta real de desarrollo.
Con esta nueva actualización, GIF da un paso más para ayudar a las empresas a gestionar su formación de forma más estructurada, medible y alineada con el talento.
¿Quieres conocer esta nueva funcionalidad de GIF y cómo puede ayudarte a conectar formación y competencias en tu empresa?