Artículo de Laura Castro, especialista en Formación Bonificada • FUNDAE
La mañana había sido larga, pero Clara sabía que aún quedaba el tema más delicado. El que cada año le quitaba el sueño y convertía la gestión de la formación en un ejercicio de precisión quirúrgica: la obligación de la empresa de información y consulta a la Representación Legal de Personas Trabajadoras (RLPT).
Cuando Marcos volvió a entrar en la sala Clara tenía sobre la mesa un dossier grueso, lleno de correos impresos, capturas de pantalla y notas a mano.
CLARA: Marcos, tenemos un reto que a pesar de repetirse cada año cada vez se complica más. Somos un grupo de 10 empresas, con necesidades formativas distintas, pero también competencias transversales que queremos abordar de forma común. Diseñar el Plan Anual ya es complejo, pero lo que realmente nos desborda es informar y consultar a la RLPT.
MARCOS: Esta fase es, probablemente, el punto donde más se nota la desalineación entre normativa y realidad empresarial. ¿Y cómo lo estáis gestionando ahora mismo?
CLARA: Manual. Tenemos plantillas en Excel, documentos en Word, correos que van y vienen… Y cada vez que hay una actualización, tenemos que revisar todo. A veces se nos escapa algo, y ya hemos tenido algún roce con la RLPT por no entregar la información a tiempo o por enviarles datos que no les correspondían.
Además, está el factor de la dispersión geográfica. La RLPT está repartida por toda la estructura territorial, con distintos sindicatos, varios modelos de representación y múltiples centros de trabajo. Coordinar los Recibís de cada plan (y hacerlo en tiempo y forma) se convierte en una odisea: seguimientos continuos, recordatorios, validaciones, firmas, devoluciones… Un flujo interminable que se multiplica por cada territorio.
MARCOS: ¿Tenéis algún sistema para registrar cuándo se entrega cada informe o si ha habido respuesta?
CLARA: Tenemos un Excel de seguimiento, y eso es otro problema. No podemos demostrar que hemos cumplido con los plazos. Si hay una inspección, la única trazabilidad es el campo fecha.
MARCOS: Lo que describes es más común de lo que parece. La dispersión territorial y sindical complica mucho la gestión de la RLPT. Pero hay formas de convertir esa complejidad en eficiencia.
CLARA: Mira, te pongo dos ejemplos:
Marcos asintió.
CLARA: En realidad, el cumplimento del artículo 13 del Real Decreto 694/2017 me hace sentir pánico escénico por todo lo que está en juego. Es una tensión que se activa cada vez que pienso en la posibilidad de equivocarme o que falte un dato esencial, para que la representación social pueda afirmar que no ha recibido una información o en que, por un detalle mínimo, la empresa quede expuesta.
Marcos cerró el dossier con suavidad y abrió GIF en su pantalla.
MARCOS: Lo que estás describiendo no es una excepción. Es el día a día de muchas organizaciones que han crecido en complejidad. Y no, no necesitas más manos. Necesitas automatización inteligente.
CLARA: ¿Y cómo funciona exactamente?
MARCOS: Primero se configura GIF con los datos de cada centro de trabajo, el tipo de RLPT y las personas que deben recibir la información. Después se incorpora en el sistema el Plan Anual de cada empresa y se ajustan los plazos por fechas de envío, respuesta e inicio de la formación. Con esa base, el módulo genera de forma automática exactamente el informe que necesita cada receptor y con el detalle de información que le corresponde. Ni más ni menos.
CLARA: ¿Y si hay cambios en la normativa o en los datos?
MARCOS: El sistema se actualiza fácilmente. Puedes modificar los contenidos, añadir anexos, y todo queda registrado. Además, cada entrega queda trazada: fecha, destinatario y contenido. Si hay una consulta o respuesta, también se registra. Así puedes demostrar el cumplimiento en cualquier momento.
CLARA: Eso nos ahorraría horas de trabajo. Y sobre todo, nos daría tranquilidad.
MARCOS: Exacto. Pero no solo es cuestión de cumplir. Cuando la RLPT recibe información clara y en plazo, se genera confianza y se mejora el clima laboral. GIF no solo automatiza, también profesionaliza la relación con los representantes sociales.
CLARA: Me gusta ese enfoque. No queremos que la RLPT nos vea como un obstáculo, sino como un interlocutor serio. ¿Podemos hacer una prueba piloto?
MARCOS: Por supuesto. Te acompañaré durante todo el proceso de gestión del cambio. Verás cómo la tecnología puede ser aliada del diálogo social porque al simplificar lo operativo la relación con la RLPT se vuelve más transparente y reduce fricciones.
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